Cita Iniciado por JoseAntonio1 Ver Mensaje
Nadie nos enseña a ser crueles, codiciosos, a matar para beneficio propio, a ser lujuriosos, o, a ser envidiosos.

Lamentablemente algunos de estos instintos naturales son despreciables, y los llamamos "maldad", pero son dichos instintos para bien o para mal los que nos mantienen vivos en un mundo competitivo. Claro que en la actualidad se observan las leyes, y "la maldad" se hace sutilmente, por ejemplo los bancos robándole al consumidor através de cobros injustos, pero en siglos pasados los instintos que llamamos "maldad" se manifestaban en forma más cruda y violenta de lo que vemos ahora.

Ateos y religiosos no se culpen entre si, que "la maldad" no es culpa del azar ni tampoco de Dios, pues no es otra cosa que la herramienta desagradable de sobrevivencia que nos aportan los cromosomas cuando venimos al mundo. Hay que tratar de controlar esos impulsos innatos cuando se vuelven excesivos.
Jose Antonio. Los que somos creyentes, creemos que el hombre tiene la LIBERTAD de elegir entre el bien y el mal. En virtud de esa elección será que Dios nos premiará o nos castigará.
Un ateo no tiene esa salida. Si el hombre actúa con maldad, es el fruto de la evolución de su especie que ha ido por ese camino. La naturaleza, en sus mutaciones azarosas, han hecho que el hombre no tenga esa libertad ni esa facultad de elegir el bien o el mal. Está condicionado por los genes. Si es capaz de ir contra los designios que la propia naturaleza le ha marcado, estaríamos hablando de que el hombre es capaz de revelarse contra lo que marca la genética. ¿Significa que el hombre es capaz de abandonar los caminos marcados por la naturaleza por propia voluntad? ¿No anula esto esa teoría que nos dice que todo pasa por azar evolutivo?
La naturaleza es cruel TODA, y nosotros somos animales dentro de esa naturaleza que por azar se han constituido como malvada y cruel. No es ni Dios ni el hombre (para los ateos) los culpables de que esto sea así. Un tigre no tiene la culpa de tener matar para sobrevivir. ¿Por qué habría de tenerla un hombre?

El problema de los ateos se complica.