Mi opinión personal aún no la he dado, pero creo que está por encima de apreciaciones personales LA LIBERTAD de cada uno de elegir lo que le venga en gana, sean religiosos, ateos, librepensadores o adscritos a cualquier creencia. No seré yo el que insulte a quien elija una opción u otra.
Zampabol, ése es el quid de la cuestión, LA LIBERTAD, que cada un@ pueda elegir lo que se le venga en gana, el gran problema es que en la mayoría de las sociedades es imposible para una mujer elegir el estado en que llegará al matrimonio.

Mientras que haya una sola mujer en el mundo que sea discrimidada, golpeada o lapidada por no conservar su himen para regocijo ajeno, estamos fritos.