Era un murmullo el bosque, era la brisa
leve caricia en vuelo que no acaba;
eran besos las flechas en la aljaba
suspendida del hombro de Artemisa.
Virginal cazadora que improvisa
senderos, sobrepuja cada traba,
se cierra al hombre a pasador y aldaba,
y donde nadie ha caminado, pisa.
Quien desnuda la vio, sufrió la suerte
del ciervo, el oso, el jabalí: La muerte
al impacto de su arma arrojadiza.
Quien amarla intentó, logró el rechazo.
Ésta no era la diosa del abrazo,
sino del pulso que se independiza.
Artemisa por Francisco Alvarez Hidalgo.
Artemisa es una diosa griega conocida como "La Diosa Vírgen de la Caza". Se dice que desde muy niña le pidió a su padre Zeus varios deseos y éste se los concedió. Entre ellos, uno fue poder mantenerse casta durante toda su vida. En otras versiones se dice que más bien sus palabras fueron: "no tener nunca que casarme".
En los distintos mitos que se pueden encontrar sobre Artemisa hay varias constantes como que sus seguidores no debían traicionarle ya fuese entregando su virginidad o intentando seducirle. Quienes lo hicieron acabaron muertos por las flechas de la diosa creadas por el mismísimo Hefesto.
La virginidad es, en el mito de Artemisa, tratada como una decisión propia que implica más bien no tener ataduras de ningún tipo, es una libertad en el sentido de no comprometerse.
En algunos mitos el personaje es tratado como "amante" de Artemisa y a pesar de ello la diosa no pierde la dignidad de casta (tal es el caso del mito de Adonis). De ahí se desprende que el término castidad no era entonces percibido como lo es hoy en día sino que era visto como algo no relacionado con la sexualidad.
______________________________________________
La mitología griega está muy propensa a interpretaciones y habrá quién no esté de acuerdo con mis palabras, he considerado que lo mío viene a colación en este tema debido a que la virginidad está sobrevalorada en estos tiempos. Se ve como un "entregarse" que obedece a criterios ajenos al ser en sí, criterios que más que eso, vienen a ser preceptos principalmente de carácter religioso que desembocan en un caudal de inopia en quien decide ponerse tras esa línea.





Responder Citando