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VANGELIS
Me sorprende que se hagan tú y los de tu iglesia, destinatarios de unas cartas que han sido escritas sólo para los fieles de la Iglesia del Señor. Pero bueno, Él Señor quiere que todos los hombres se salven y para todos habrá oportunidad de salvación.
San Pablo habla del advenimiento del Señor, le llama "reunión" porque en su venida se congregarán y reunirán con Él todos sus santos y escogidos, y toda la serie del discurso demuestra evidentemente, que el Apóstol habla del juicio final.
Nos alerta a no dejarnos seducir de nadie de ninguna manera por falsas revelaciones, por medio del espíritu maligno que hablaba por boca de los falsos apóstoles, y a no creer aún cuando nos dijeran que vienen de parte de ellos.
Aterrados los Tessalonicenses con lo que el Apóstol les había dicho en su primera carta tocante al juicio final, se creían muy cercanos a esos días, mas los (nos) alienta poniéndonos delante dos grandes sucesos, que le deben preceder. Primero la apostasía casi general de todos los cristianos, que abandonarán la verdadera fé. y el segundo la venida del Anticristo, que se hará adorar como Dios.
El Anticristo, monstruo de iniquidad, destinado a la perdición, ó a la eterna condenación. Este será un hombre en quien habitará de asiento el demonio que le inspirará toda su malicia y odio contra los fieles de la iglesia del Señor.
la apostasía, el apóstata, el hombre de pecado, el más inicuo de todos los hombres, el hijo de perdición, quiere decir segun frase hebrea un hombre destinado a la más horrible perdición.
Éste se opone a todo lo que es dicho ó sobre todo lo que es dicho Dios ó religión, o culto. El Anticristo intentará destruir todo el culto del Dios verdadero, (la Misa) y se hará adorar él solo como único objeto de la adoración de los hombres.
El único culto que se dá al Dios Verdadero en toda la tierra, es la Misa, porque es Cristo mismo quien se ofrece al Padre por todos nosotros.
El Anticristo no vendrá hasta el tiempo que tiene destinado la providencia divina en sus decretos. Antes de ese tiempo, conforme á la profecía de Jesucristo, debe ser predicado el Evangelio por todo el mundo (Mt. 24,14). Y por esta razón no vendría el Anticristo tan pronto, que es lo que ya había dicho el Apóstol á los Tessalonicenses, pero bien sabemos que ya estamos muy cerca a ellos por todas las cosas que están aconteciendo en el mundo.
Ya está el demonio fraguando esta apostasía, ó misterio de la iniquidad, que se forma insenciblemente desde el principio del cristianismo por medio de todos los errores, cismas, herejías, falsas religiones, etc. que preparan el camino del Anticristo, que será el que pondrá la última mano a la obra de sus ministros.
San Pablo nos alienta y nos invita a mantenernos firmes en la fe (hermanos católicos) bien arraigados a ella, hasta que este hombre perversísimo sea destruido. Pues por grande que se descubra el poder del Anticristo, no creamos por eso, que podrá prevalecer contra Jesucristo, el cual con suma facilidad destruirá todo su imperio, y descubrirá todos sus engaños.
¿Ahora amigo, con que intención me haces leer esta carta?
¿Con qué interpretación nos vas a salir tú ahora?
¿No sabes que es muy mala manía leer las cartas ajenas?.