Entonces…, ya que no hay ateos coherentes (supongo que los que vayan surgiendo se suicidan a los 10 minutos), los incoherentes son estos que molestan cual moscas antes de ser devoradas por arañas (no se contenta solo con su araño... :sneaky2: ).
No son ateos, pues creen en sus divinidades peculiares (ellos mismos, u-lo-que-sea), y tienen su propia concepción de la crueldad, de modo que Zampabol será cruel por comerse un chuletón de Ávila, pero no Fidel Castro o Marx dejando embarazada a su sirvienta (a lo mejor es que eso es lo que querrían…). Terminan cumpliendo el dicho de que “cuando se deja de creer en Dios, se termina creyendo en cualquier cosa”. Y la crueldad será la que dicte su fe: Zampabol, al infierno por comerte el chuletón (ya pasó la Cuaresma, así que, se levantó la veda de los chuletones ). Don’t be cruel.