No es tan simple como lo muestras: no es no comer carne y ya está. Te estás refiriendo a la abstinencia de comer carne durante la Cuaresma… que es un sacrificio que va más allá de no comer carne. Por supuesto, no es tan duro como hace muchos siglos, sino que es, más bien, un recordatorio del momento preparatorio para la semana santa que son los 40 días de la cuaresma; 40 días, como los que pasó Jesús ayunando en el desierto. Tampoco es tan grave si lo miras desde ese punto de vista espiritual (incluso, se hacen recomendaciones de hacer “abstinencia” de ciertas cosas que nos puedan absorber: desde abstinencia del alcohol, o de ver la televisión, o de tener un mal carácter. Que sea un sacrificio que prepare el espíritu para la semana principal del cristianismo que es la semana santa). Otras recomendaciones que he oído a algún obispo es que, el dinero que uno se pueda ahorrar en estos sacrificios, se destinasen a obras de caridad o de ayuda a los necesitados… Vale…; todo en un ámbito religioso.
Por supuesto, son pequeños sacrificios físico-espirituales, que los cumple quien más se implica… y que solo causa “problemas” a los muy amantes de la carne (como yo, snif…). Pero un viernes de cuaresma no es problemático, y siempre hay algo que comer. Mucho peor sería que obligasen a no comer carne. Cuando hice la mili, hace 20 años, en el menú de los viernes de cuaresma, no había carne. Yo no la veía, jojojo. De todas formas, algo iban a poner en el rancho… Y más: en aquellos años, yo hice unos ejercicios espirituales (había curas y monjas), y en la cena del viernes (de cuaresma) pusieron un estofado con su carnecita, tan rica…. No se enteraron los religiosos…., hasta mitad de la comida, jojojo
. Por supuesto, nos la comimos, pues no íbamos a ser tan tontos de despreciar una cena que nos habían hecho. Peor, peor, infinitamente peor es lo que ocurre al otro lado del Mediterráneo, por ejemplo, ahora, que estamos en Ramadán: ahí no come nadie fuera de las horas, y los extranjeros no pueden hacerlo en público (es la ruina de los restaurantes…, pero, como siempre lo han hecho así, estarán acostumbrados). Y en los países más salvajes, los castigos son durísimos: Afganistán, Arabia… o los países en guerra. He visto una foto de un pobre adolescente atado con sus brazos en cruz por haber comido.
Eso sí que no.





. De todas formas, algo iban a poner en el rancho… Y más: en aquellos años, yo hice unos ejercicios espirituales (había curas y monjas), y en la cena del viernes (de cuaresma) pusieron un estofado con su carnecita, tan rica…. No se enteraron los religiosos…., hasta mitad de la comida, jojojo
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