Cierto. Yo aùn recuerdo el diàlogo final de El abogado del Diablo, cuanta razòn lleva el Pacino.
Que shido we; yo, la ùnica revelaciòn que tuve hoy, fue una señora que andaba enseñando los calzones. Suertuda tù.
Cierto. Yo aùn recuerdo el diàlogo final de El abogado del Diablo, cuanta razòn lleva el Pacino.
Que shido we; yo, la ùnica revelaciòn que tuve hoy, fue una señora que andaba enseñando los calzones. Suertuda tù.