Cita Iniciado por Rusko Ver Mensaje
Pero el problema sería de algún sacerdote católico que aceptara las bodas gays (que alguno lo hay) o algún clérigo protestante (y clériga, que también las hay) que son abiertamente gays y aceptan el matrimonio gay. Serían casos puntuales y desautorizables por la jerarquía eclesial (en cada religión). El mayor dilema es que…. Occidente se ha descristianizado. La fe en Cristo no es seguida por muchos adalides del matrimonio gay, así que les da igual Cristo y les da igual todo lo referente a la fe en Él. La fe de estos gays está en la entrepierna.
Aunque la teoría doctrinal de un grupo o iglesia, diga tímidamente que el homosexualismo va contra Dios y que no hay que discriminar a estas gentes y hay que acogerlos con amor para llevarlos hacia el bien, el hecho es que esa bonita idea no se practica en la realidad tanto por fieles como por ministros de Dios, para que decirnos mentiras; de lo contrario el fenómeno homo hoy sería mucho menos de lo que ahora es.

No se puede negar que el típico creyente generalmente le restriega en la cara a los homos la Ley dura y represiva del A.T. Que los homos son maldición para el mundo, que van al infierno, que no entran al cielo, que Dios los aborrece, que son abominación, etc, etc.

La mayoría olvida que el N.T es contrario a que el creyente reaccione de esa forma con el pecador, con el enfermo, aunque lo que diga en A.T sea cierto. El N.T apunta hacia la misericordia, hacia el no juzgamiento y la comprensión de los demás. En el cristianismo, el buén médico no busca que los enfermos lleguen a él, sino que él sale a buscarlos para sanarlos, y para llegar a ellos es torpe hacerles fuertes juzgamientos o condenas anticipadas al estilo del A.T, porque lo único que logra es el rechazo, y en últimas la enfermedad queda sin ser tratada.

La enfermedad que se deja latente, corre el riesgo de desbordarse con el tiempo. Es lo que ha sucedido en la actualidad.