
Iniciado por
Dorogoi
Hola,
Recordando tiempos idos, me viene en mente que asi como existe la humildad como virtud y su caricatura cristiana, como pecado, existe tambien una modestia virtuosa lejana de esa exigida por los mediocres, por aquellos que no poseen verdaderos valores. Esa modestia virtuosa es el afán decoroso de no gravitar sobre los que nos rodean, sin declinar por ello la más leve partícula de nuestra dignidad. Tal modestia es un simple respeto de sí mismo y de los demás.
La Bruyére sentencio’: "la falsa modestia es el último refinamiento de la vanidad". Mienten a sí mismos y a los demas; son fracasados que se creen genios no comprendidos y se deben resignar a ser modestos…. Lo hacen para complacer a la mediocridad que lo rodea que puede darle un trabajito en alguna oficinita. Simulan para sobrevivir. Quien leyo’ Moliere entendera’ que ha decripto al mentiroso…. y la mentira de Tartufo es ignominiosa.
Los envidiosos sufren con el brillo ajeno y no soportan que se mencionen en voz alta ni siquiera virtudes naturales; se descomponen ante el merito de otros por no poseer ninguno en su acalladas vidas. No importa ni siquiera que sean cosas simples que el virtuoso hace rutinariamente, para ellos es la misma cachetada cada dia por su incapacidad. Desean que sea modesto y que calle: desean que “no existiese” esa persona que pone en evidencia sus opacas vidas. No pudiendola eliminar fisicamente se acontentan con su silencio. Sufren una vida negada.
Recuerdo una fabula que es emblematica de los envidiosos que se irritan con la luz ajena: <Un ventrudo sapo graznaba en su pantano cuando vio resplandecer en lo más alto de las toscas a una luciérnaga. Pensó que ningún ser tenía derecho de lucir cualidades que él mismo no poseería jamás. Mortificado por su propia impotencia, saltó hasta ella y la cubrió con su vientre helado. La inocente luciérnaga osó preguntarle: ¿Por qué me tapas? Y el sapo, congestionado por la envidia, sólo acertó a interrogar a su vez: ¿Por qué brillas?>
La vida nos somete a situaciones donde se nos obiga a demostrar nuestra habilidades naturales y eso es visto como un intento de humillacion por los mediocres que pretenden modestia y chatura en todos los demas….. para que no se evidencie su incapacidad de elevarse. Aun sin que exista una autoalabanza, sino una actitud rutinaria del virtuoso, es visto como una ofensa por los inferiorizados.
Triste destino de quienes viven soñando la modestia de los demas.
Saludos.