
Iniciado por
Zampabol
Me relató una parábola de la Biblia que es preciosa y que nunca olvido.
“En un boda de una persona muy importante uno de los invitados llegó muy temprano para coger el mejor sitio para que todos vieran el lugar preponderante que como amigo del novio tenía. Con ostentación cruzó las filas que ya estaban ocupadas y se sentó en la primera fila reservada a las personalidades. Cuando casi todos los amigos e invitados ya habían tomado sus asientos, llegó uno de los amigos más queridos e influyentes del novio que para no molestar ni incomodar a nadie, buscó un sitio apartado en la última fila. Cuando el protagonista de la boda (El novio) comprobó que su amigo del alma había cogido el peor sitio, paró la ceremonia y se fue a por él, lo tomó de la mano y lo condujo hasta el primer banco, pidiendo con amabilidad al primer amigo que quiso coger el mejor sitio que cediera su asiento porque este sí era un verdadero amigo y de un estatus muy superior al suyo. El ostentoso tuvo que dejar su asiento y cruzar hasta el final a la vista de todos los invitados para ocupar el lugar escondido que dejó la persona discreta y humilde.