Cita Iniciado por Dorogoi Ver Mensaje
Si a la frase de Tolstoi la escribimos como realmente es, vemos que es muy acertada.

"No se puede vivir sin fe. La fe es el conocimiento del significado de la vida del hombre, es la fuerza de la vida. Si el hombre vive es únicamente porque cree en algo."

Ese "del" cambia el significado en modo importante.

Como dice Mache, cada uno la entiende a su manera; no existe "una" manera.

//--------------------------------
Jesús enviaba siempre delante de él a sus discípulos como heraldos y embajadores de Su llegada. Él hacìa anunciar a todos: "El Reino de Dios se ha acercado a vosotros" (Lucas 10:9). El anuncio del Reino de Dios era el centro de la predicación y la acción de Jesús, y aún hoy debe estar en el centro del anuncio y del cristiano.

Tolstoi escribe justamente, “El único sentido de esta vida consiste en ayudar a establecer el reino de Dios.”

Realmente no se sabe qué es el reino de Dios, donde està, qué se entiende por reino de Dios. Con bastante lógica, Tolstoi da el sentido a la vida en establecer qué significa el reino de Dios; ¿Qué es?.

Al menos asì lo entiendo yo.
No, no es así. Tolstoi era un seguidor de Jesús de Nazaret, sabía perfectamente cuál era el Reino de Dios. En concreto era un amante del Sermón de la Montaña y del mensaje pacificador (no confundir con pacifista) que rodea todo el Nuevo Testamento.
En lo que se equivocó fue en idealizar la figura de Cristo y proponerlo como ejemplo de todos los humanos. Su crítica más feroz es a esos cristianos que no vivían en consonancia con el mensaje de Jesús. Más tarde Gandhi sacó mucho de Tolstoi, y de esta idea de pacifismo resistente.
El problema y lo que Tolstoi no entendió es que el cristianismo es una fe para vivir en comunidad y no de la forma exageradamente individualizada como el la vivió. Todo esto está bastante claro en su novela "Resurrección".
Algún autor lo definió como un materialista-moralista, pero lo cierto es que lo que llega al corazón de Tolstoi, y esto es evidente en toda su obra y en su vida, es el mensaje de amor de Jesucristo.

Lástima que lo que verdaderamente le hacía feliz, era sentirse bien consigo mismo y no necesitar a nada ni a nadie para poder poner en práctica su doctrina y vivirla en plenitud. En ese aspecto estaba enfrentado con el mensaje de Jesús.