Eso decimos todos... Yo te digo que hace 40 años no estarías tan a favor del aborto (pero eso es indemostrable). La opinión pública ha evolucionado (a peor) respecto el aborto, y no es ajeno a ello el machaque ideológico de medios afines. No falla: una mentira repetida mil veces se convierte en verdad.
Pues en la actitud de tu padre hay un rechazo un poco irracional (vamos, que no tiene por qué tener miedo a que se le pegue algo). Bueno, cada uno es como es... Yo no tendría ningún problema en entrar en una celebración judía en una sinagoga (o budista o islámica o etc...). Por supuesto, como invitado y espectador. Seguramente, no has mamado amor, comprensión y empatía hacia la Iglesia y la religiosidad católica.
Repito mi afirmación de mi párrafo anterior (
Seguramente, no has mamado amor, comprensión y empatía hacia la Iglesia y la religiosidad católica ). Cualquier niño a los 7 años está deseando hacer la primera comunión, no ya por entender los misterios religiosos (que son bastante básicos), sino porque es un acto social en el cual el niño se hace más importante, un poco más adulto, más protagonista. Es una fiesta con la familia, con regalos, etc... Todo niño está deseoso por hacer la primera comunión... e incluso en las familias ateas, el colmo es hacer una “primera comunión laica”. Todo antes que dejar sin fiesta al niño...
Así que, si te niegas con 7 años (7 años) a hacer la primera comunión... es que el virus de la animadversión a la religión católica ya te lo había inoculado tu padre sin querer (y tu madre, a la luna de Valencia...). ¿También te respetó tu padre cuando dijiste que no querías ir al colegio ni hacer los deberes?
Unos vieron más el ejemplo de tu padre, y otros el de tu madre... Los niños no aprenden, imitan. Y el problema de tu madre es que tú y tus hermanos “no-comunioneros” no se sintieran identificados con ella sino con tu padre, el que no entra a las iglesias (porque no me irás a contar que un niño con 7 años tiene mucha capacidad de elección, sobre todo en temas espirituales...)
Todo es moda. No creáis que la gente tiene muuuucha capacidad de discernir. Ahora la moda no es la religión, sino la antimoda. Hace 50 años, la moda era ir a misa. Ahora la moda es denigrar la religión (sobre todo la cristiana). No podéis escapar...
Que la vida sea una mierda solo es aceptado por los de “la cultura de la muerte” (te incluyo): La vida es tan tan tan mierda que la eutanasia, el suicidio, el aborto son la vía de escape. Los creyentes nos contentamos con saber que estamos vivos, que es el mayor castigo para los de “la cultura de la muerte”. Son distintos puntos de vista...
Pues muchos padres se alegran con esas tarjetas de felicitación. Por lo menos, significa que se acuerdan de él especialmente en ese día. Otros niños hacen trabajos manuales, y los más mayores le felicitan de palabra... o pasan de convencionalismos sociales, etc. De todo hay. ¿Algún problema con el Padrenuestro?
Yo no soy judío... Aun así, deberían darse cuenta que las cosas no tienen por qué ser fáciles. Es que nunca van a ser fáciles (y menos para un judío)
Los de “la cultura de la muerte” solo deberíais tener derecho sobre vuestra vida. Si tanto odiais la vida hacéis un suicidio colectivo allá donde no molestéis. Y dejáis al resto que continúen su vida, tan felices y contentos.
Y, ¿la Iglesia está en el gobierno?. No sabía yo que Rouco o Benedicto XVI fuesen el rey de España y el presidente del gobierno. He mirado en
http://www.lamoncloa.gob.es/home.htm y me sale Rajoy, no Rouco. Yo creo que tú te confundes de gallego...
No te pillo... La torre Eiffel no la recomiendo a los suicidas para que encuentren a Dios, sino para dejar esta “mierda” de vida (y hacer el salto del angel... caído). Y sobre el regalo del Paraíso... pues nadie sabe cómo será, claro, porque nadie ha estado allí y ha vuelto para contarlo. Solo podemos saber por similitudes o por parábolas: será una fiesta, un banquete... Pero si no te atrae Dios, no te puede atraer el Paraíso. Sería como ponerte sentado en un banquete al lado de una persona que no te gusta. Entonces, el Paraíso sería para ti como el infierno.
Bueno.... ya lo dice el prólogo de San Juan: “vino a los suyos, y los suyos no le recibieron”... Sin duda el venir con nosotros es una forma de padecer por culpa nuestra (nadie le obligaba a bajar desde tan alto a tan bajo). Pero Dios no ha fracasado: aunque muchos no le recibieron, otros muchos sí lo han hecho.