Piroju,
El punto principal que yo deseo exponer, es la gran diferencia que existe entre el AT y NT.
Si se parte del supuesto de que ambos son la palabra de Dios, y que Dios es bondadoso y que todo lo está escrito es verdad, entonces siempre, siempre, encontraremos una justificación a cada acto del AT por más increíble, absurdo o cruel que parezca.
Los actos más abominables referidos a desprecios, matanzas y saqueos de territorios que se relatan en el AT son los que están llevando a cabo actualmente los israelíes (judíos) en contra del pueblo palestino (cananeos). Parecería que están inspirados en el AT.
Los israelíes tratan de justificar sus actos diciendo que todas esas tierras les pertenecen porque se trata de la tierra prometida, que ellos son el pueblo elegido, que los palestinos son crueles y que son seres inferiores, entre otras cosas más, que todo esto lo dicen las escrituras.
Todas esas mentiras son inculcadas a los niños desde sus primeros años y resultan muy provechosas para sus intereses.
Las justificaciones que se dan en el AT para "legitimar" sus actos no difieren mucho con las que aparecían en los periódicos franceses y alemanes durante la primera y seguna guerra mundial. En ellos se decía que el enemigo mataba a los niños, hubo casos en que se decía que los asaban y comían, y muchísimas invenciones más con el objeto de justificar las guerras y generar odio. Ya se sabe: en la guerra lo primero que muere es la verdad".
¿No podés creer que con el AT pudo haber ocurrido parecido?
El AT describe un dios que no se parece ni remotamente al del NT, mucho de lo que allí se dice es para generar odio y xenofobia, para justificar matanzas y saqueos, para exaltar la supremacía de un pueblo y despreciar al resto.
La diferencia está bien marcada, el AT contiene un mensaje demoníaco (por así decirlo) y sectario, en el NT encontramos un mensaje completamente distinto. No se puede creer en ambos a la vez.
Ya lo dice el refrán: no se puede quedar bien con Dios y con el Diablo.
"Es más fácil engañar a la gente que hacerle ver que ha sido engañada" Mark Twain