Cita Iniciado por Torquemada Ver Mensaje
La fábula del viajante:
Érase una vez un viajante que estaba jugando con su pequeño hijo, cuando de pronto el chaval le ha lanzado un camioncito de juguete y le rompió la frente.
El hombre, con un esparadrapo en la frente, sale de viaje y en su primera parada le preguntan que qué le pasó, a lo que él relató exactamente los acontecimientos.
El hombre sigue viajando hasta que al fin llega al punto más lejano de su ruta. Al llegar al hotel, todo el mundo se sorprendió al verle, pues les habían contado que el tío había tenido un horrible accidente con un camión y que estaba en la UCI del hospital.
Moraleja: Ver para creer.
Con esto quiero decir que está más que comprobado que los mensajes de boca en boca siempre son tergiversados y alterados hasta deformarlos completamente. No dudéis que lo que realmente dijo Jesús haya sido alterado o adaptado a la conveniencia al unos cuantos interesados en ganar adeptos.
Eso me recuerda a un juego cuando era pequeño…

El caso es que, la tradición transmitida oralmente no es el juego que jugábamos de pequeños o lo que le ocurrió al viajante, sino un esfuerzo por transmitir lo mismo que se ha heredado de la generación anterior. Por supuesto, con muchísima fidelidad, porque con la tradición no se juega, como hacíamos nosotros de pequeños. Yo no dudo de la tradición oral, como tampoco dudo de la tradición escrita, porque son distintas formas de transmitir esa tradición de generación en generación, y, si hay un celo especial en mantener esa tradición, lo que menos pinta ahí es un juego (ahora, solo veríamos ese celo especial en los que aprenden de memoria ciertos pasajes en las escuelas coránicas o en las yeshivas o centros de estudios de la Torá… Teniendo un iPhone, un iPad o un ileches, no hace falta aprenderse de memoria nada…)

Por supuesto, tanto la tradición oral como la escrita, el problema de situar fielmente los hechos y los sucedidos no es la forma, sino el fondo. La forma cumplió su papel (y, a diferencia de lo que piensa Torquemada, lo cumplió). Es el fondo el que se interpreta.