Prosiguiendo en el tema, y hablando de la homosexualidad. Y sobre todo, disculpándome por mi atrevimiento. Pero este es un foro de intercambio de ideas que pueden ser fuertes y estar en acuerdo o desacuerdo. Pero finalmente teniendo una base lógica bíblica. En la cual uno puede basarse, para aceptarla o contra argumentarla con las mismas bases bíblicas.
El género divino polarizado en la humanidad, impulsa el desarrollo espiritual a su manera, permitiendo que en cada etapa de vida, cada uno de nosotros obtengamos las suficientes experiencias tan necesarias para enriquecer nuestro espíritu. Los verdaderos tesoros del Reino de los Cielos. No sin embargo, esta constante mutación de género, da lugar a situaciones relativamente anormales, como puede ser la homosexualidad. Muchas veces, esta se origina debido a la fuerte atención espiritual hacía un determinado género. Como pudiera ser el femenino. Es posible que una persona femenina, en vida pasada, realizara una fuerte fijación hacia su sexo, por lo que al nacer en un cuerpo de hombre, la fuerte fijación de su vida pasada, le puede hacer que rechace su actual género masculino y sienta que su alma es femenina. También podría suceder esto, debido a una fijación gay de una vida pasada, que tiende a repetirse en el presente. Y de forma similar, lo mismo podría suceder de manera inversa, dando lugar al fenómeno social del lesbianismo.
Esto sólo sería un atisbo de la gran diversidad de “anormalidades” sexuales que pudiéramos encontrar dentro de la esfera humana.
Sin embargo todo ello no es más que defectos propios del grado de evolución espiritual en el cual nos encontramos. Porque en el lejano futuro, simple y sencillamente la sexualidad no existiría, todo el amor, se transmuta hacía el amor universal, eterno y divino. Como lo sería el estado en el cual se encuentran los ángeles de Dios. A los cuales estamos encaminados. Y estos relativos defectos, son tan imperativos para no entrar en el Reino de los Cielos, como lo son todos los demás pecados capitales. De los cuales, todos tenemos parte en mayor o menor grado sin duda alguna. Pero a ello estamos encaminados a purificar con la ayuda del amor de Dios y la atención y ayuda de nosotros mismos como hermanos.
MATEO 22, 30. PORQUE DESPUÉS DE LA RESURRECCIÓN, ni los hombres tomarán mujeres, ni las mujeres tomarán maridos, sino que SERÁN COMO LOS ÁNGELES DE DIOS en el cielo.

Paz.

Ulsr.