
Iniciado por
Dorogoi
Cualquier error ajeno es por ellos recibido con ovaciones porque les permite inyectar mejor su ponzoña y lo usan como una prueba de inferioridad de aquel que lo cometió; de ahì en màs su conducta deviene vejatoria; persecutoria sin motivo. Toda rata odia el vuelo del águila porque ataca desde arriba.
Sus aplausos y elogios los reservan sòlo para los de su calaña y asì estimular a los otros alicortos a continuar esa lucha diaria contra la elegancia, la sabiduría, la cordialidad, la alegría y contra todo lo que encandile sus pupilas perezosas. Se ofenden si alguien està satisfecho de su propio trabajo asegurando que no tienen motivo para estarlo; si es necesario distorsionan todo el contenido del escrito y retuercen el sentido de los textos para adaptarlos mejor a su insipidez y maldad; no los entienden pero hablan como eruditos sin saber que erran en su enfoque. Disfrutan irritando al otro, piensan que lograràn rebajar y entristecer a quien escribiò y gozan al suponer que han desviado las miradas de los demás hacia su insignificante figura. Ninguno de sus valores son genuinos y, si alguno lo tienen verdadero, lo deslucen con su comportamiento de mal parido.
Hay también figuras femeninas entre los criticastros porque la mediocridad no es de exclusividad masculina.