Ahora, ¿Por qué me llama la atención esa frase? Porque se me figura una sonrisa un tanto egoísta, pensar solo en él -el moribundo-, sin tomar en cuenta a sus deudos, en dejarlos en el desamparo, en sonreir sabiendo que no estará con ellos, que no podrá ayudarlos, que no podrá brindarles su calor, que los deja en este mundo donde el sufrimiento existe, donde las penas y el dolor pueden aparecer en cualquier momento, en olvidarse de ellos sin saber si los volverá a ver después. Yo no podría ser feliz si aquellos a quienes amo no se encuentran dentro del campo del bienestar, la paz y la felicidad.