
Iniciado por
Zampabol
No es esto un foro de biología pero intentaré responderte desde la filosofía aplicada al homosexual.
No, los animales NO son homosexuales. No se dan relaciones de afecto homosexual. No es significativo que alguna vez copulen equivocadamente por puro instinto. El hombre no es un animal que viva esclavo de sus instintos. Los bishos sí que lo son.
Repito por quinta vez. No, en el reino animal no se establecen vínculos homosexuales. Quien intenta hacerme comulgar con ruedas de molino, ha elegido a la persona equivocada.
No, Dios no se preocupa por la salvación de los bichillos. Estos cumplen su función como las piedras, los árboles o los ríos. Sólo el ser humano dispone de discernimiento (NO TODOS NI TODAS) para saber cuándo obra bien o cuando obra mal. Los animales cumplen con un programa preestablecido.
No, no entro en pamplinas pedófilas de niña malcriada. Sólo argumento cosas medio serias. La moralidad ya está suficientemente explicada por Santo Tomás de Aquino que debiste estudiar en su día.
Cuando en medio de un debate, veo que alguien se ríe, es que muestra una incapacidad para el mismo. Si no hay chistes, no debe haber carcajadas. Debiste aprenderlo en el colegio. Creo que tu padre perdió una gran cantidad de dinero en tu educación.
El pecado es la falta de Dios en el hombre. Cada vez que el hombre se aleja de Dios, peca. No es una cuestión sobre la que tú o yo podamos influir.
Tú no crees el Él, pero Él sigue creyendo en ti. Llegará el día en el que te arrepientas por haber perdido parte de tu vida intentando una altivez que no te corresponde. Sólo los tontos se creen por encima del bien y del mal.
Yo no te impongo nada. Eres tú la que no puede resistir la tentación de entrar en temas de religión porque estás buscando algo que no encuentras. No encuentras la tranquilidad espiritual y piensas que en esa batalla que JAMÁS GANARÁS puedes encontrar esa tranquilidad de espíritu. Cuanto antes seas sincera contigo misma, antes comenzarás a ser feliz.
Te lo dice un viejo que sabe lo que se trasparenta a través del pecho de una niña.