Te voy a hablar de la mèdula del asunto, tontito. Es una cosa de apreciaciòn y entendimiento. Tù amigo dice "lesbiana", dice "simplona", y tù te quedas tan campante, en razòn de que es tu amigo. Es un argumento vàlido? Desde luego, cuando depositas tan torpemente tus lealtades en quien tiene fama de pederasta, y gusto por olisquear panties de quinceañeras, de insulso chantajista, mentiroso y manipulador, digo, a mi me quedan perfectamente claras las calidades de tus amistades. Mentir y difamar. Desde aquì todo es nìtido. Bravo por tu fascinante criterio.
Diferencia? Claro! En tu lugar, habemos personas que cuidamos y protegemos lo que amamos. Lo menos importante es que sea alguien que quiera pasar por amigo. Ni siquiera hermano, padre, madre, ni el mismìsimo puto Dios, mucho menos un amiguete desgarbado y "entarimado" en terciopelo, que debajo tiene sangre de puta traicionera. Digo yo que a chingar a su madre todo aquel que ose meterse con quien amo. Lealtades! Muchachito ingenuo. En dònde estàn las tuyas? Con esas lacras?
Eres de mantequilla, chico. Careces de caràcter para intervenir con un mìnimo de fuerza en defensa de a quien has, segùn tù, elegido para "madre de tus hijos". Risible el asunto. Y todavìa tienes el atrevimiento de comportarte como si la conocieras, y prejuzgar, y pretender asesorar a propòsito de sus amistades, junto con el pervertido decrèpito moral, de tu amigìsimo.
Una pequeña muestra de que eres incongruente. Si gustas te traigo màs. Hay muchas. Podràs verte en tu triste papel de despojo de hombre, y tu doble discurso, y de tu nulo arrojo.
Honor?
Amor?
No me hagas reìr.





