Libertinismo. Este movimiento se desarrolla en Francia, y con menor intensidad en Italia, durante el s. XVII.
Sus características principales -difíciles de señalar, ya que el libertinismo no constituye una unidad y sus tesis varían notablemente de unos a otros autores- pueden ser: 1) La actitud antirreligiosa y, de un modo especial, anticatólica. 2) El agnosticismo (v.). 3) La negación de la moral tradicional cristiana, que queda sustituida por un hedonismo (v.) casi absoluto (de ahí el sentido que en el lenguaje vulgar tiene hoy día la palabra libertino). 4) La exaltación del valor de la razón humana, como contrapuesta al «fraude religioso». 5) La índole aristocrática de la actividad intelectual y del saber, que deben quedar restringidos a unos pocos elegidos. Entre sus numerosos representantes (Launoy, Marolles, Diodati, Sorbiére, Quillet, Trouller, Bourdelot, Naudé, Patin, Dehénalut, etc.) cabe destacar a Frangois de la Mothe le Vayer (n. en París en 1588; m. en París en 1672). Pascal (v.) y otros pensadores se ocuparon de su refutación (v. APOLOGÉTICA II, 3).

Librepensadores. Son considerados como los sucesores directos de los libertinos. Preponderantemente son ingleses, pero cuentan con importantes adeptos en Francia. Frente al libertinismo, que es primordialmente una forma de vivir -como puede verse en el caso de Saint-Évremond-, el I., adopta una actitud más especulativa. Las líneas rectoras del I. son: 1) El deísmo (v.), negador de la Providencia divina. 2) La defensa de una religión natural, como contrapuesta a las religiones reveladas, en las que ve una impostura. 3) La implantación de una moral natural, también enfrentada a la moral basada en la Revelación. 4) La negación de lo sobrenatural (v.) y suprarracional; nada ha de admitirse que vaya en contra o por encima de las leyes naturales y que no haya pasado por el tamiz de la razón humana. 5) La concepción soteriológica del saber, ya que en él y sólo en él podrá encontrar el hombre su libertad. Oponiéndose al aristocratismo cultural de los libertinos y acercándose a la Ilustración (v.) mantiene que la cultura tiene que ser asequible a todos los hombres, pues la liberación que lleva consigo no puede ser privilegio de unos pocos. Con facilidad se deduce que el I. es un claro antecedente y está íntimamente conectado con el pensamiento de la Ilustración.
Por eso dijo que todos somos librepensadores, hasta los cristianos son librepensadores.

Gracias por ayudarme en el ejemplo de lo que es un librepensador y demostrar que "TODOS SOMOS LIBREPENSADORES"

Hasta los cristianos!!!!!