Lo que citas de Isaías 42:1 es una de las profecías mesiánicas más claras: el “Siervo” escogido de Jehová sobre quien descansa el Espíritu. En el Evangelio, Jesucristo se identifica con ese Siervo y cumple esa misión.
—/Isaías 42:1 y su cumplimiento en Cristo
• El Siervo escogido: Jesús es presentado en el NT como el Hijo amado en quien Dios se complace (Mateo 3:17 en el bautismo).
• El Espíritu sobre él: Se cumple cuando el Espíritu Santo desciende sobre Jesús en forma de paloma.
• Traer justicia a las naciones: No solo justicia legal, sino la verdadera enseñanza de la Ley de Dios, purificada de tradiciones humanas.
—Justicia como Ley y Mandamientos
• En la Biblia, “justicia” no es solo un concepto abstracto, sino vivir conforme a la voluntad de Dios.
• Jesús reafirma esto en el Evangelio:• Mateo 5:17: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.”
• Mateo 19:17: “Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.”
• Así, la justicia que Jesús trae es la restauración de la verdadera obediencia a Dios, no la justicia humana ni la tradición rabínica que había oscurecido la Ley.
—Clave doctrinal
• Jesucristo no vino a inventar una nueva moral, sino a revelar la esencia de la Ley de Dios y mostrar cómo se guarda con amor y sinceridad.
• La entrada en la vida eterna está ligada a esa obediencia: guardar los mandamientos, no como letra muerta, sino como expresión viva de la justicia divina.
En otras palabras, Isaías anuncia que el Mesías traería la justicia de Dios a todas las naciones, y Jesús cumple esto enseñando y ejemplificando los verdaderos mandamientos que conducen a la vida.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)