En realidad, después de 2.000 años, seguimos sin saber nada sobre Jesús. Los evangelios, libros doctrinarios donde los haya, fueron escritos bastante tiempo después de su muerte, y relatan una historia adulterada y amañada. Pusieron en boca de Jesús palabras que nunca dijo, pero con ello quisieron hacernos ver que el desastre que al final ocurrió Jesús lo sabía. Falso.
Jesús nunca dijo a sus discípulos que tenía que morir. Jesús nunca dijo que iba a resucitar al tercer día. Jesús nunca les dijo que se trataba de un plan divino. Basta con leer la actitud de sus discípulos después de muerto Jesús.
Estaban encerrados, acojonados. Las mujeres fueron a la tumba a llevar aceites, no para ver si resucitaba. Cuando dijeron que Jesús había resucitado a los discípulos, ellos dijeron que “era locura”.
No me digan ustedes que ese es el comportamiento de unos discípulos que esperan que su Maestro vaya a resucitar (y que se supone que sabían que era Hijo de Dios).
En aquel tiempo, y sobre todo en aquel país, había mucho analfabeto e ignorante (están disculpados). Pero nosotros no tenemos disculpa de creernos milongas.
La Verdad nos hará libres.