(1 Juan 4:10) El amor consiste en esto: no
en que nosotros hayamos amado a Dios,
sino en que él nos amó a nosotros
y envió a su Hijo como sacrificio de reconciliación
por nuestros pecados.
1 Juan 2:2
Nueva Traducción Viviente
Él mismo es el sacrificio que pagó por nuestros pecados,
y no solo los nuestros sino también los de todo el mundo.
(Romanos 3:25)
Dios lo presentó a él como ofrenda
mediante la fe en su sangre.
y perdonó los pecados del pasado.
(Hebreos 2:17) Así pues, tuvo que llegar a ser igual que sus “hermanos” en todo sentido, para poder ser un sumo sacerdote misericordioso y fiel en lo relacionado con Dios,
a fin de ofrecer un sacrificio de reconciliación
por los pecados de la gente.
(1 Pedro 2:24)
Él mismo cargó con nuestros pecados
en su propio cuerpo sobre el madero
Lucas 14:26-27 La Biblia de las Américas (LBLA)
26 Si alguno viene a mí, y no aborrece[a] a su padre y madre,
a su mujer e hijos, a sus hermanos y hermanas, y aun hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo. 27 El que no carga su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.
no está diciendo que sus seguidores tengan que odiar literalmente a sus familiares. Más bien, quiere decir que deben amarlos menos que a él. No deberían ser como el hombre de la parábola de la cena que rechazó una importante invitación solo porque acababa de casarse (Lucas 14:20).
Mat. 10:37
El que quiere más a su padre o a su madre que a mí
no es digno de mí; y el que quiere más a su hijo o a su hija que a mí
no es digno de mí
(Mateo 19:29) Y todo el que haya dejado hogar,
hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o tierras
por causa de mi nombre recibirá 100 veces más
y heredará la vida eterna.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)