
Iniciado por
Giordano Bruno
Los meses siguiente en 2013 fueron muy bellos, viajamos juntos, convivimos por días enteros, realizamos presentaciones en reuniones científicas y nos dedicamos a algo que a ella le gustaba mucho, ver cine.
Desde adolescente el cine es algo que me gusta mucho, sobre todo el cine con directores brillantes. Ella a su vez tenía ese gusto y allí fue donde dos épocas diferentes comenzaron a intercambiar ideas. Tarantino ante Kubrick o Mishima, viejas y nuevas películas en tardes largas. Una vida cotidiana en la que ella iba a trabajar casi todo el día y yo pasaba a recogerla por las noches a sus trabajos para conversar, estar juntos, dejarla en su casa o salir a cenar o a echar la copa de vino.
Comencé a enamorarme fuerte. Empatamos física, sexual, intelectualmente. No tanto en ideas sobre como debía caminar el mundo, pero si en una convivencia cotidiana en la que nos amábamos.
El sumum llegó a finales de enero cuando viajamos juntos al Estado de Michoacán donde la pasamos días enteros de viaje y juntos. Ambos sopesamos este asunto del diferencial de edad. cuando ella fuera cuarentona, yo tendría 64, cuando ella fuera cincuentona yo sería setentón y así consecutivamente. Pensar en hacer una vida juntos pasaba por esa realidad, y ello no era obstáculo, pero una decisión voluntaria. Mientras pasaban los días, en la convivencia no podía percibirse más que cariño, admiración mutua. ¿En dónde estaría el quiebre de esta situación? Se los relato más adelante.