Pues visto lo que está escrito, sí parece que tuvieran razón los Testigos de Jehová con eso de la sangre.
Otra cosa es que los cristianos se lo salten a la torera.

“Todo lo que se mueve y vive os será para alimento, así como las legumbres y hierbas; os lo he dado todo.
4 Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis. 5 Porque ciertamente demandaré la sangre de vuestras vidas; de manos de todo animal la demandaré y de manos del hombre; de manos del prójimo de todo hombre demandaré la vida.”
(Génesis 9:3-5)

“Se lanzó, por tanto, el pueblo sobre el botín, y tomaron ovejas y vacas y becerros, y los degollaron en el suelo; y el pueblo los comió con la sangre.
33 Y le avisaron a Saúl, diciéndole: El pueblo peca contra Jehová, comiendo la carne con la sangre. Y él dijo: Vosotros habéis transgredido; rodadme ahora acá una piedra grande.
34 Y Saúl dijo: Esparcíos por el pueblo y decidles que me traiga cada uno su buey y cada cual su oveja; y degolladlos aquí y comed, y no pequéis contra Jehová comiendo la carne con la sangre. Y trajo todo el pueblo, cada cual por su mano, su buey aquella noche y los degollaron allí.
35 Y edificó Saúl un altar a Jehová, el cual fue el primero que edificó a Jehová”. (1 Samuel 14:32-35)