Todas las promesas del cristianismo, son para después de la muerte.
Difícil tarea comprobar su veracidad.
Pero en los evangelios, Jesús dice algo que no implica morirse para que algo se realice: La oración.

Pienso que a nadie le agrade lo que está sucediendo en el mundo: el coronavirus.
Según el evangelio, los creyentes tienen la facultad de pedir a Dios que esto cese.

Es verdad que Jesús puso condiciones: “si tenéis fe y no dudáis”, y “Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno” […] “Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas”.

Pero los creyentes no van a parar esto, por mucho que recen.

Hay dos posibilidades: o Jesús mintió; o los creyentes no reúnen las condiciones que exigía Jesús.
…Y luego vienen dando lecciones ex cátedra.
Vivir para ver.

“Y al ver esto los discípulos, maravillados decían: ¿Cómo se secó al instante la higuera?
21 Y respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo que si tenéis fe y no dudáis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte decís: ¡Quítate y échate al mar!, será hecho.
22 Y todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis”. (Mateo 21:20-22)

“Y respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios. 23 Porque de cierto os digo que cualquiera que diga a este monte: Quítate y échate al mar, y no dude en su corazón, sino que crea que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. 24 Por tanto, os digo que todo lo que pidáis en oración, creed que lo recibiréis, y os vendrá.
25 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
26 Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas”. (Marcos 11:22-26)