Cita Iniciado por JacTT Ver Mensaje
Admiro el sacrificio ya que es cierto que hay mucha hipocresía cristiana, y me consta que os sacrificáis mucho más que otros cristianos creyentes.

Siempre he pensado que si crees, no puedes creer a medias, y por lo que estoy viendo procuráis ir al límite. En realidad parece lo más correcto.
Entiendo que al ir al límite se os critique más por pensar que sois más "cabezotas" pero en realidad es lo que cualquier creyente debería ser.
Creo que Jehová es el nombre que se repite más en el AT que en el nuevo, hasta casi no mencionarse. Parece que en el Nuevo se habla más de Dios, y hablo desde lo poco que se por lo que igual me equivoco.
¿Significa eso que creéis más en el AT?
No. Creemos que toda la Biblia es inspirada por Dios, y que todo su contenido refiere una única verdad en diferentes contextos, pero la misma verdad en definitiva. Jesús fue un testigo de Jehová debido a que habló muchas veces del mismo Dios del que el AT habla. Él lo reconoció como su Padre y su Dios.


El nombre de Jehová no se incluye en los manuscritos que poseemos del NT en su forma completa debido a diferentes factores. Sin embargo la identidad de Jehová se hace obvia por las citas del AT y expresiones que aluden directamente a Él. En el último libro de la Biblia se usa el nombre de Jehová en forma abreviada; la palabra "aleluya" significa "alaben a Jehová". Existen razones sólidas para pensar que aunque los manuscritos que tenemos no usan el nombre explícito de Dios, el nombre sí estuvo incluído originalmente en muchos pasajes del NT. Por eso en la Traducción del Nuevo Mundo, una versión bíblica que realizó un grupo de testigos de Jehová, se decidió incluir el nombre siguiendo criterios serios y muy específicos ... nunca sin haber comprobado que otras versiones anteriores y diferentes también siguieron iguales criterios para incluirlo. No fuimos ni los primeros ni somos los únicos que han llegado a esa conclusión.


La trama de toda la Biblia, AT y NT, es una sola y debe estudiarse toda ella para comprender el sentido completo del mensaje de Dios para la humanidad.