Este mundo no acabará hasta que el mundo se convenza que sin Jesucristo no se puede vivir y que si no respetamos los misericordiosos mandamientos de Dios lo que nos espera es el fin del mundo y ya queda poco.
Este mundo no acabará hasta que el mundo se convenza que sin Jesucristo no se puede vivir y que si no respetamos los misericordiosos mandamientos de Dios lo que nos espera es el fin del mundo y ya queda poco.