El Kōh-i-Nūr, que significa "Montaña de Luz" en persa, es un diamante de 108 quilates (21,6 gramos en su corte más reciente), fue en su momento uno de los diamantes más grandes del mundo. El Kōh-i Nūr es originario del estado de Andhra Pradesh en la India al igual que su doble, el Darya-ye Noor ("Luz del Mar"). Ha pertenecido a gobernantes hindúes, mogoles, persas, afganos, sikh y británicos, que lucharon amargamente por él en varios puntos históricos y fue tomado como trofeo de guerra una y otra vez. Al final la Compañia de las Indias Orientales se quedó con él para hacerlo parte de las Joyas de la Corona Británica cuando la Reina Victoria fue proclamanda emperatríz de la India en 1877.




La “Estrella de La India” pesa 536 quilates y es el más grande zafiro que se halla tallado jamás. Presenta además un efecto de asterismo perfecto con una estrella de seis puntas luminosas. Lo particular de esta estrella es que es visible de los dos lados, de la parte de arriba y de la parte de debajo de la gema.

Este zafiro azul – gris fue encontrado hace unos 300 años en la actual Sri Lanka y en 1902 fue el financiero z propietario de la gema, John Pierpont Morgan, quien lo donó al Museo Americano de Historia Natural en Nueva York. Desde esa época está expuesto al público, con solo una corta interrupción en 1964. Como llegó exactamente la “estrella de India” a ser propiedad de J. P. Morgan no es del todo claro, se dice que la adquirió en Europa en uno de sus tantos viajes al viejo continente.




No, no, señores. Eso que ven en la foto no es una sandía tamaño familiar, sino la esmeralda más grande del mundo. Una descomunal joya de 57.000 quilates, de un peso superior a los 11 kilos. Ideal para ponerla en un broche… para Godzilla.




Un rubí birmano estableció un nuevo récord mundial al venderse por 30,3 millones de dólares en una subasta organizada el martes en Ginebra por la casa Sotheby's.
El llamado "Rubí del amanecer", de 25,59 quilates, un peso considerado extraordinario para esta piedra preciosa, fue adquirido por un postor anónimo que pujó a través del teléfono por un total de 28,25 millones de francos suizos, incluyendo la comisión que se lleva la casa de subastas, anunció Sotheby's.
El color "sangre de paloma" de esta gema, que iba engarzada en un anillo Cartier con diamantes, es el más buscado en los rubíes.