Es curioso que cuando la ciencia no tiene respuestas se agarra la lo más conveniente. Ha pasado así desde el comienzo de los tiempos. Cuando no se comprendía la pérdida de masa por el consumo de energía se hablaba de flogisto, una especie de sustancia "misteriosa" que contenían las materias inflamables y que se consumía durante la combustión. El problema de la pérdida de masa estaba "resuelto" para los científicos que tenían la misma fe que la que tienen estos evolucionistas para los cuales el azar es su nuevo flogisto. Einstein vino a DEMOSTRAR que el flogisto era una paparruchada tan grande como el azar científico.
Cualquier matemático un poco preparado sabe que el azar NO EXISTE. Una moneda no sale cara por las buenas o por capricho del azar. Según el impulso que se le dé, la rugosidad de la mesa en la que cae, la aleación del metal o de los miles de millones de parámetros que influyen en ese lanzamiento y caída, la moneda caerá de una forma u otra. El problema es la cantidad de parámetros que influyeN y la capacidad de controlarlos que tengamos. Antiguamente los proyectiles de artillería caían más o menos cerca del blanco por puro azar. Había que hacer muchos disparos para que el proyectil cayera donde debía caer. Hoy sabemos que con una simple ecuación matemática el proyectil caerá donde nosotros queramos que caiga. Ni un metro más ni un metro menos (salvo error en algún cálculo)
Los evolucionistas están aún en pañales a la hora de comprender esos cambios que se dan en la naturaleza, y a ese INCOMPRENSIÓN Y FALTA DE CONOCIMIENTO, le vuelven a llamar azar porque es la única manera de justificar lo que a PRIMERA VISTA parece que ocurre. Pero un científico no es un sacerdote, ni un pitoniso ni un adivino ni un apostador de casino, un científico tiene la OBLIGACIÓN de construir una DEMOSTRACIÓN y no un AXIOMA como es lo que se viene haciendo aquí desde el principio.





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