Estoy de acuerdo con eso. O sea que todas las religiones tienen un sistema que promete premiar o castigar, en el más allá, a quienes obedezcan o desobedezcan, según sea el caso. Los Hindúes premian reencanándote en seres superiores y te castigan reencarnando en un mono. Otras religiones te ofrecen cielo o infierno. Creo que los musulmanes te ofrecen once mil vírgenes de premio, pero desconozco el castigo.





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