Siempre hay alguna evidencia (material y espiritual), porque si no, ¿por qué se iba a creer en algo? Todos creemos en algo, porque todos no tenemos el conocimiento infinito, y nos tenemos que fiar de diversas fuentes. Si fuera por nuestro propio conocimiento, ni sabríamos de dónde venimos, porque no tenemos memoria de cuando nacimos.