Y en esencia, las tales "razas" no dejan de ser adaptaciones que una especie tiene para "acomodarse" al entorno.
Un ejemplo de esto son los zorros siberianos criados en cautiverio y, por decirlo de alguna forma, "amansados" al punto que ya son mascotas.
Estos animales han cambiado su aspecto (color de pelaje, forma de cola y orejas) y hasta actitudes (mueven la cola al ver a un humano etc), y sin embargo siguen siendo zorros, la esencia no ha cambiado, y lo mismo vale para el ser humano.





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