Una de las características principales es que en textos antiguos en koiné, que son traducción, no existe algo como la traducción de un nombre u otro nombre en otro idioma que se considere el mismo nombre aunque sea otro porque cambia su fonética (un nombre se distingue por como se escucha). Así, lo que se nota es que se intenta representar la fonética empleando el otro idioma (en este caso koiné) usando el alfabeto de ese idioma.
El nuevo testamento, (no la biblia), NO ES UNA TRADUCCIÓN, sino que fue originalmente escrito en griego koiné.
Y no menciona a tu Dios de pacotilla, sino que menciona a "Kyrios".
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.