
Iniciado por
Wigberto
Saludos, paz y bendiciones en nombre de Ieshu el Ungido, Hijo de Dios.
Pues sí, desde muy joven tuve problemas con la masturbación. Además de la pornografía. Quizás mi única otra adicción fueron los juegos de vídeo, la televisión y el internet.
Quizás algunos piensen que esas cosas no son adictivas, pero considero que sí lo son y, que además pueden causar efectos secundarios y serios. En el caso de la pornografía, solía ver cosas muy malvadas, pues aunque todo pecado es malo, yo llegué a ver cosas muy malas.
Esta adicción la tuve aún cuando me hacía llamar cristiano, aunque no conocía el nombre de Ieshu ni sabía cosas que ahora sé.
Lamentablemente el deseo sigue en mí, haciendo presión en mi cuerpo que es débil y mis pensamientos muchas veces se conducen a buscar el placer carnal, mientras en parte copera mi cuerpo y en parte lo rechazo.

Iniciado por
doonga
Yo fui bebedor excesivo (muy excesivo).
Un día de marzo de 1992 decidí: no bebo nunca más.
Y eso fue todo. Desde entonces nunca más bebí ni una gota.
Para dejar de beber hay una sola forma de hacerlo: no beber nunca más.
Nada de dioses ni jesuses: Basta con tomar la decisión.
Y eso de la carne débil es una pamplina: nunca tomaste una decisión, solo anduviste lloriqueando, y aún lo haces.
Pero nunca te prives de nada pensando en otra vida.
Disfruta la que tienes. En cuanto a la otra, nadie tiene evidencia de que exista. Que no nos vendan la moto.
La Verdad nos hará libres.