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tomas0402
Resumen de la historia de la muerte de Judas.
Según Mateo:
-Judas se arrepiente y devuelve el dinero.
-Judas sale y se ahorca. No sabemos dónde.
-Los sacerdotes cogen las monedas.
-Los sacerdotes no las echan al tesoro.
-No sabemos cuando, deciden comprar un terreno, que tardarían varios días (o meses) en encontrar uno que valiera 30 monedas.
-Se destina ese terreno para enterrar a los extranjeros.
-Por ese motivo, se le llama Campo de Sangre.
Según Pedro:
-Judas compra un terrero con las 30 monedas.
-Judas va al terrero, se cae de cabeza y se revienta por la mitad (estaría intentando suicidarse)
-Todas sus entrañas se derraman.
-Todos los habitantes de Jerusalén conocieron estos hechos, de tal manera que a este terreno le llamaron Campo de Sangre, por la sangre de Judas, resulta lógico.
Parecido ¿No?
Es muy probable que ELB lo encuentre idéntico, o que encuentre alguna profecía.
Veamos profecías con "treinta":
Veamos las menciones a 30 monedas del plata del AT:
Zacarías.11:13 -- Y díjome Jehová: Echalo al tesorero, hermoso precio con que me
han apreciado. Y tomé las treinta piezas de plata, y echélas en
la casa de Jehová al tesorero.
mmm, no, porque no las echaron al tesoro.
Zacarías.11:12 -- Y díjeles: Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo.
Y pesaron para mi salario treinta piezas de plata.
mmm, tampoco.
JRS:
Exodo.21:32 -- Si el buey acornea a un siervo o a una sierva, se pagarán treinta
siclos de plata al dueño de ellos, y el buey será apedreado.
mmm, no
Levitico.27:04 -- Mas si se trata de una mujer, el valor será de treinta siclos.
mmm, no
mmm, pero Mateo dice que Jeremías habla de las 30 monedas
Mateo 27 9 Así se cumplió lo anunciado por el profeta Jeremías: Y ellos recogieron las treinta monedas de plata, cantidad en que fue tasado aquel a quien pusieron precio los israelitas. 10 Con el dinero se compró el «Campo del alfarero», como el Señor me lo había ordenado.
Pero Jeremías no menciona lo que dice Mateo.
Conclusión: Se equivocó la paloma, que está equipada con GPS, qué podríamos esperar de Mateo.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.