El Espíritu Santo es el poder de Dios. En concreto, del Padre.

En el versículo de Mateo, si el Espíritu Santo fuera una persona, está claro que Jesús sería hijo del Espíritu Santo.
“porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es”

Los versículos de Lucas van en el mismo sentido. Es el poder del Altísimo.

“Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María, tu desposada, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es”. (Mateo 1:20)

“Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? Porque no conozco varón. 35 Y respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que va a nacer será llamado Hijo de Dios.” (Lucas 1:34-35)