Posiblemente en los tiempos de Lot, las personas creyeran que bastaba que se acostaran un hombre y una mujer, para que la mujer se quedara encinta.
Bajo esta falsa creencia, se podían escribir historias como la de Lot y sus hijas.
Pero hoy día sabemos que esto no es así. Que la mujer tiene unos días de ovulación en el mes, y que es en estos días cuando puede quedarse encinta.
La historia de Lot y sus hijas no es creíble, al menos como es contada. Para que las hijas quedaran encintas, tuvieron que acostarse más de una vez con el padre, pues sería una casualidad que la única vez que se acostaron estuvieran ovulando.
Por otra parte, resulta un tanto extraño que Lot no se diera cuenta, llegado el momento cumbre. Y más si fueron varias las veces, como es de suponer, que sus hijas yacieron con él.
Quizás Lot si se diera cuenta, y el narrador, para preservar el buen nombre de Lot, dijera lo contrario. Vaya usted a saber.
“Pero Lot subió de Zoar y habitó en el monte, y sus dos hijas con él; porque tuvo miedo de quedarse en Zoar; y habitó en una cueva, él y sus dos hijas.
31 Entonces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo, y no queda varón en la tierra que se llegue a nosotras, conforme a la costumbre de toda la tierra. 32 Ven, demos de beber vino a nuestro padre y durmamos con él, y conservaremos de nuestro padre descendencia.
33 Y dieron de beber vino a su padre aquella noche, y entró la mayor y durmió con su padre; mas él no sintió cuándo se acostó ella ni cuándo se levantó.
34 Al día siguiente dijo la mayor a la menor: He aquí yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle de beber vino también esta noche, y entra y duerme con él, para que conservemos de nuestro padre descendencia.
35 Y dieron de beber vino a su padre también aquella noche, y se levantó la menor y durmió con él; pero él no sintió cuándo se acostó ella ni cuándo se levantó.
36 Y las dos hijas de Lot concibieron de su padre.
37 Y dio a luz la mayor un hijo, y llamó su nombre Moab, el cual es padre de los moabitas hasta hoy.
38 La menor también dio a luz un hijo, y llamó su nombre Benammi, el cual es padre de los amonitas hasta hoy”.
(Génesis 19:30-38)
La Verdad nos hará libres.