Sabemos por los evangelios que Jesús fue condenado por motivos políticos.
En tales circunstancias, sus discípulos corrían un gran peligro, por lo que huyeron y se escondieron.

“Mas todo esto ha sucedido para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron”. (Mateo 26:56)

“Entonces, dejándole, todos sus discípulos huyeron.”
(Marcos 14:50)


Tal era el peligro que Pedro, ante la posibilidad de ser descubierto, maldijo y juró que no conocía al tal Jesús.

“Entonces él comenzó a maldecir y a jurar, diciendo: ¡No conozco al hombre! Y en seguida cantó el gallo”. (Mateo 26:74)

En el Gólgota, solamente estaban los ajusticiados, los verdugos y los soldados. Los romanos eran muy duros en estas circunstancias. Así lo confirman dos evangelistas.

“Y también había algunas mujeres mirando de lejos, entre las cuales estaban María Magdalena, y María, la madre de Jacobo, el menor, y de José y Salomé; 41 quienes, estando aún él en Galilea, le habían seguido y servido; y otras muchas que juntamente con él habían subido a Jerusalén.” (Marcos 15:40-41)

“Mas todos sus conocidos y las mujeres que le habían seguido desde Galilea estaban mirando desde lejos estas cosas”.
(Lucas 23:49)

Estos evangelistas dicen que DESDE LEJOS estaban mirando algunas mujeres y sus conocidos (nada de discípulos).

Entra en el mundo de la fantasía lo narrado por el discípulo amado, ya que solamente pudo suceder si él y las mujeres que cita hubieran sido invisibles.
Los romanos en las crucifixiones no admitían reuniones familiares junto a los crucificados.

“Y estaban junto a la cruz de Jesús su a madre, y la hermana de su madre, María esposa de Cleofas, y María Magdalena. 26 Y cuando vio Jesús a su madre y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo.
27 Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa”. (Juan 19:25-27)


¡Como en el resto de su evangelio use la misma fantasía…!