Seguramente los que escribieron los evangelios nunca pensaron que la humanidad seguiría progresando, y que siempre nos tragaríamos los “portentos” que ellos narran.
Cuando prendieron a Jesús, hay detalles que pasan desapercibidos, y que tienen mucha importancia.
¿Qué hacía Pedro, lugarteniente de un grupo teóricamente religioso y pacifista, con una espada?
Dice el evangelio que Pedro cortó la oreja derecha a un tal Malco, y que Jesús se la restituyó al instante.
El tribuno y los jefes de los soldados ¿No se dieron cuenta de este hecho extraordinario? ¿Acaso eran persona muy distintas a como somos nosotros?
No siendo Jesús y sus apóstoles ¿Todas las demás personas en aquella época eran tan malvadas?
A otro perro con ese hueso.
La Verdad nos hará libres.