"Porque en Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad" (Col 2:9)
Nuevamente Pablo enfatiza la deidad plena de Cristo diciendo que la totalidad de Dios estaba en el cuerpo humano de Jesucristo.
"Porque en Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad" (Col 2:9)
Nuevamente Pablo enfatiza la deidad plena de Cristo diciendo que la totalidad de Dios estaba en el cuerpo humano de Jesucristo.
El ego es un eje demasiado débil para hacer girar nuestra vida en torno a él.