Juan 1:1 revela grandes verdades bíblicas:
- La eternidad de la Palabra, es decir, su preexistencia: "En el principio era el Verbo";
- La personalidad de la Palabra, es decir, su coexistencia. Y también su relación única con Dios el Padre "y el Verbo era con Dios".
- La naturaleza y esencia de la deidad de la Palabra, es decir, su consustancialidad, que lleva inherentemente su propia deidad "y el Verbo era Dios".
Última edición por Estocada; 07-mar.-2020 a las 11:48
El ego es un eje demasiado débil para hacer girar nuestra vida en torno a él.