
Iniciado por
Elisabet*
Cuando todo se reparte como Dios quiere, no hay pobres, sino que todos gozan de todas las cosas creadas por Dios para el bien de todos.
La gente vive de las cosas producidas por la gente, y no como los pajarillos del cielo que nadie los alimenta.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.