
Iniciado por
Eli_yahu
1) Jesús sabía perfectamente que sus enseñanzas serían tergiversadas.
Incluso sabía que algunas de sus enseñanzas provocarían que la gente dejara de seguirle. Sabía que sus enseñanzas serían escritas y analizadas por personas que buscaran la verdad con honestidad y con una buena actitud.
2) Que no quería nada escrito es solo una especulación muy tuya, pero que no tiene asidero alguno
Tienes razón, son solo especulaciones.
Eso quiero puntualizar. Todo son especulaciones sobre lo que quería que nos llegara y lo que no. Si divinizamos su persona, hemos de plantearnos que sabiendo que su doctrina se interpretaría miles de años, era mejor dejar de su puño y letra.
Primero porque así conocíamos su participación real como protagonista del nuevo testamento, algo de vital importancia. Pensad que los estudiosos no saben ni cuál era realmente su nombre y las derivaciones que nos han llegado. Siendo uno de los nombres más importantes de la historia.
Y es importante para que si su mensaje es meridianamete claro, no estaríamos interpretando aún hoy lo que se dijo hace miles de años y nos basamos en lo que dijo uno de lo que dijo el otro sobre un tercero.
Especuláis que el hecho de que hubieran terceros que tiempo después de su muerte, relataran lo que hizo o lo que dijo, era la voluntad de Jesús o de Dios.
Especulo, pero es igual de válido decir que si Jesús hubiera querido dejar mensaje alguno, algo hubiera hecho al respecto. Se puede especular que no deseaba dejar testimonio escrito de su predicado.
En cambio años después sí tuvieron necesidad explicar los relatos revolucionarios de ese hombre que conocieron.
Aquí en España hace menos de un siglo se fundó una nueva corriente por un señor llamado Josemaría Escrivá de Balaguer. Influyó tanto con su mensaje que acabó fundando el Opus Dei.
Su predicado estaba previsto sólo para hombres pero algunos años después, en 1930, según él mismo cuenta, Dios le habría hecho ver que también estaba destinado a mujeres. Principios de siglo XX sólo para hombres, pero con las presiones de la época se abrió a las muejeres (¿os suena de algo?).
Algunos de sus compañeros del seminario de Zaragoza lo recuerdan como un joven despierto, inteligente y alegre, a la vez que muy piadoso,5 aunque también se conoce un testimonio opuesto, el de un compañero del seminario que lo describe como reservado y de temperamento rígido y distante.
Hace un siglo y no se sabe ni cuál era su temperamento y actitud. Ya que depende de detractores o simpatizantes crean una imagen distinta.
Tras su muerte, la Santa Sede recibió miles de cartas entre ellas, las de un tercio del episcopado mundial y superiores de órdenes religiosas solicitando la apertura del proceso de beatificación y canonización.
Finalmente el 17 de mayo de 1992, Juan Pablo II beatifica a Josemaría Escrivá de Balaguer.
El 6 de octubre de 2002, es canonizado por Juan Pablo II en Roma, apoyado por las cientos de miles de personas que asistieron a los actos.
Su rápido proceso a los altares no estuvo exento de polémica y oposición. Los detractores critican lo que ven como una canonización relámpago o "turbo santidad" de Escrivá, y afirman que el proceso entero estuvo plagado de irregularidades.
Pensad que la historia de este señor y sus fervientes seguidores, es un ejemplo de lo que consiguen unos seguidores con un objetivo claro: ensalzar la figura de su líder muerto. Para canonizar se requieren actos milagrosos. En el siglo XX ya es más difícil andar sobre las guas o multiplicar panes y peces. Hoy en día con decir que tenías una estampita de este señor en la cartera e ir al médico y que éste te diagnostique una curación milagrosamente ya es suficiente.
Imaginad que lo hubieran hecho sus seguidores si hubieran crucificado a su fundador.
PD. del Sr. Escrivá
MILAGROS:
Primer milagro:
Entre los informes aportados al expediente del niño, hijo de un alto magistrado de la judicatura cántabra, destaca el del jefe de nefrología infantil del hospital donde fue tratado, quien niega el milagro y atribuye la curación a los efectos de un acertado tratamiento farmacológico. El pequeño padecía una hipertensión arterial debido a una estenosis de la arteria renal derecha. El 17 de mayo de 1992, víspera del milagro, el crío presentaba ya una importante mejoría,
Respecto al segundo "milagro" Un experto dermatólogo consultado considera sin embargo que «en algunos casos», sin milagro alguno, es posible la mejora espontánea de la enfermedad en el estado en que el médico extremeño la sufría: radiodermitis crónica grave en tercer estadio. La infalibilidad, en medicina, no existe. Incluso algunos teólogos la cuestionan.«En principio», explica Enrique Miret Magdalena, presidente de la Asociación de Teólogos Juan XXIII, «las certificaciones de los médicos vaticanos son serias, pero no infalibles y sí discutibles».Él lamenta que la Curia, «donde hay gente del Opus, modificara hace unos años el sistema de canonizaciones y beatificaciones. Ahora es más rápido y ha desaparecido el abogado del diablo» (encargado de detectar los posibles errores de las causas).
Reza lo que te dé la gana, pero no dejes de remar hacia la orilla.