Cita Iniciado por KIMO Ver Mensaje
Todo es provechoso, las leyes que se le dieron al pueblo de israel
eran santa y buena

La Ley era “santa”, ‘buena’, “excelente” (.......)
Pues claro que la Ley que fue dada al pueblo en el tiempo de Moisés era santa, buena, excelente..., porque la Ley que había sido dada realmente por Dios al pueblo son los mandamientos que nos enseñó el Señor Jesús cuando predicó el Evangelio, y no los mandatos del Antiguo Testamento que ordenaban a los hombres hacer daño y matar a las personas en muchas ocasiones.

Esos mandatos no eran la Ley
santa, buena y excelente que Dios había dado realmente al pueblo, pues esos mandatos fueron añadidos posteriormente a la ley porque la ley de Dios fue cambiada por los escribas, como nos advirtieron los profetas:

Jeremías 8:8
¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley del Señor está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas

►(Gálatas 3:10-12) Porque todos los que dependen de obras de ley están bajo maldición; (.......) Además, que por ley nadie es declarado justo para con Dios es evidente (.......)
Debes tener cuidado con las cartas porque en ellas hay cosas difíciles de entender que fueron torcidas por los indoctos ya desde el siglo I. Y además las cartas han sido en muchas ocasiones mal traducidas y mal interpretadas y no se ajustan a las enseñanzas del Evangelio, como en este caso las palabras que tú nos recuerdas que dicen que "todos los que dependen de obras de ley están bajo maldición; (.......) Además, que por ley nadie es declarado justo para con Dios". Esto no está de acuerdo con el Evangelio, pues Jesús dijo así:

Mateo 19:17
"si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos·

Así que ten cuidado, porque El apóstol Pedro nos advirtió ya desde el primer siglo que las cartas de Pablo estaban siendo torcidas:

Pedro 3:15
Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito,
3:16 casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.
3:17 Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza.
3:18 Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.

Y el mismo Pablo nos advirtió para que no creyéramos "evangelios diferentes" al de Jesús, aunque viniera predicándolos el mismo Pablo:

Gálatas 1:6
Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente.
1:7 No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo.
1:8 Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.
1:9 Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema


Estas palabras nos dan a entender que tengamos cuidado con las enseñanzas que atribuidas a Pablo que sean contrarias al Evangelio de Jesús. Incluso advirtió en otra parte de la escritura que no nos dejáramos llevar por ciertos escritos por carta como si fueran de él:

2ª Tesalonicenses 2:2
(....) no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra (......)


Y el mismo Pablo nos advirtió para que no creyéramos "evangelios diferentes" ni aunque viniera predicándolos el mismo Pablo: