Según la Biblia,
no se podía aceptar a ninguna criatura humana,
ni siquiera a los apóstoles, para vida celestial
hasta que Jesús hubiese sido sacrificado,
hubiese ido al cielo y abierto o ‘inaugurado’ el camino al cielo.

APOYO BIBLICO
(Heb. 10:12, 19, 20; 1 Cor. 15:20, 23)


12 Pero este [hombre] ofreció un solo sacrificio por los pecados perpetuamente, y se sentó a la diestra de Dios,

19 Por lo tanto, hermanos, puesto que tenemos denuedo respecto al camino de entrada al lugar santo por la sangre de Jesús,
20 el cual él nos inauguró como camino nuevo y vivo a través de la cortina, es decir, su carne
,

1 Cor. 15:20, 23
20 Sin embargo, ahora Cristo ha sido levantado de entre los muertos, las primicias de los que se han dormido [en la muerte].
23 Pero cada uno en su propia categoría: Cristo las primicias, después los que pertenecen al Cristo durante su presencia.




Por consiguiente, no fue sino hasta Pentecostés de 33 E.C., 10 días después de la ascensión de Jesús al cielo, que se derramó por primera vez el espíritu santo de modo que los discípulos ‘nacieron otra vez,’ un requisito previo a su ida al cielo.

APOYO BIBLICO A LO DICHO
(Juan 3:3, 5;
3 En respuesta, Jesús le dijo: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca de nuevo, no puede ver el reino de Dios”.
5 Jesús contestó: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.


Hech. 1:3-9; 2:1-4)
3 A estos también se les mostró vivo por muchas pruebas positivas después de haber sufrido, pues fue visto por ellos por espacio de cuarenta días, y dijo las cosas acerca del reino de Dios. 4 Y estando reunido con ellos, les dio las órdenes: “No se retiren de Jerusalén, sino sigan esperando lo que el Padre ha prometido, acerca de lo cual oyeron de mí; 5 porque Juan, en verdad, bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en espíritu santo no muchos días después de esto”.
6 Pues bien, cuando se hubieron congregado, se pusieron a preguntarle: “Señor, ¿estás restaurando el reino a Israel en este tiempo?”. 7 Les dijo: “No les pertenece a ustedes adquirir el conocimiento de los tiempos o sazones que el Padre ha colocado en su propia jurisdicción; 8 pero recibirán poder cuando el espíritu santo llegue sobre ustedes, y serán testigos de mí tanto en Jerusalén como en toda Judea, y en Samaria, y hasta la parte más distante de la tierra”. 9 Y después que hubo dicho estas cosas, estando ellos mirando, fue elevado, y una nube se lo llevó de la vista de ellos.
2 Ahora bien, mientras estaba en progreso el día [de la fiesta] del Pentecostés, todos se hallaban juntos en el mismo lugar, 2 y de repente ocurrió desde el cielo un ruido exactamente como el de una brisa impetuosa y fuerte, y llenó toda la casa en la cual estaban sentados. 3 Y lenguas como de fuego se les hicieron visibles y fueron distribuidas en derredor, y una se asentó sobre cada uno de ellos, 4 y todos se llenaron de espíritu santo y comenzaron a hablar en lenguas diferentes, así como el espíritu les concedía expresarse.




El malhechor colgado en el madero al lado de Cristo había muerto más de un mes antes, de modo que él no ‘nació otra vez.’ Es lógico, pues, que no se le pudo haber llamado al reino celestial tal como no se llamó a Juan el Bautizante, quien también murió antes que Cristo ofreciera el valor de su vida sacrificada como base para la vida celestial.—Mat. 11:11.