Jesus abolio TODO el decreto de la ley

Ni Jesús ni sus discípulos hicieron
la más mínima distinción entre
una supuesta ley moral
y otra ceremonial.
Citaron de otros pasajes de la Ley,
así como de los Diez Mandamientos,
considerando que eran
igualmente obligatorios
para quienes estaban bajo la Ley.


Las Escrituras dicen llanamente
que el sacrificio de Cristo
“abolió* la Ley de mandamientos que consistía en decretos”,
y que Dios
“borró el documento manuscrito
contra nosotros,
que consistía en decretos*
y Él lo ha quitado del camino
clavándolo al madero de tormento”.
La ley mosaica fue
‘abolida’, ‘borrada’, ‘quitada del camino’ en su totalidad.