Porque25:
Todos los versículos bíblicos que cita y transcribe no prueban que Jesús y Dios sean la misma persona: más bien, usted los interpreta así porque se aferra exclusívamente a una sola traducción bíblica (Deuteronomio 19:15). Detrás de ello, además, existe un "ciego guiado por otro (Lucas 6:39)": creyente enseñado por su pastor. En ambos casos, "les conoceré por sus frutos (Mateo 7:20)", pues ninguno de ellos ha aprendido a ser imparcial (mediante el uso de diversas traducciones bíblicas), como lo expuso el apóstol Pedro en Hechos 10:34-35 tocante al propósito de Dios.