En eso estoy de acuerdo con este bellaco. No sobra nada. Y eso viene de mucho tiempo atrás.
Un plato que me encanta se llama "feijoada" y tiene mucha carne de cerdo. Este plato nació cuando los dueños de las estancias faenaban puerecos. Ellos se quedaban con las partes más "nobles" y a los esclavos les daban los rabos (también les daban por ahí), las patas, orejas y víceras.
Los morenos le agregaban frijoles y tremendo festín se hacían.

Si hablamos del ganado vacuno, ni las pestañas de la res se salvan.