Estimado Rusko, según tu criterio, nadie es culpable de nada, entonces digamos mejor que es, responsable.
Edicto de Milan (Libertad de culto en el Imperio): Año 313 se reunen Constantino y Licino ¿Quién acompaña a Constantino? Osio de Córdoba, porque Cirilo de Alejandría no nacía.
Concilio de Nicea (Se declara la divinidad de Cristo): Año 325, Constantino convoca al concilio, por sugerencia de su consejero Osio de Córdoba ¿Quién preside el concilio? Osio de Córdoba, por orden de Constantino. Se declara hereje a Arrio y se perfila la doctrina trinitaria, que hace dios a un hombre. Recuerda que la historia la escriben los vencedores y Cirilo de Alejandría seguía sin nacer.
Aquí nace el propaganismo, se interpola el evangelio de Mateo y se comienza a pensar en Roma como cabeza de la iglesia.
Con Osio de Cordoba, comienza el propaganismo que se agranda en Constantinopla el año 381 convocado por el emperador Teodosio I y se consuma en Éfeso, el año 431, en el concilio convocado por Teodosio II. Donde Cirilo entre otras cosas soborna a las autoridades imperiales, empujado por las grandes rivalidades que había entre las escuelas de Alejandría y Antioquía. Finalmente triunfa la posición propagana (Imperialista), que completa el acercamiento a los romanos, nombrando a María la Teokokos, la paridora o madre de Dios, como si Dios pudiera tener madre. Entonces se sirven del imperio, en base al poder que ejercía.